En una cirugía de revisión de rodilla, la elección del implante depende de algo más que el tamaño de los componentes. La pérdida ósea, la calidad del hueso remanente y la estabilidad ligamentosa condicionan las posibilidades de reconstrucción y las opciones de fijación.
La cuestión es determinar qué solución se ajusta a las necesidades del caso y dónde están sus límites.
No todos los defectos óseos requieren un sistema de revisión. Pero tampoco todos pueden resolverse con una prótesis de primaria compleja.
La clave está en valorar conjuntamente el soporte óseo, la estabilidad y las posibilidades de reconstrucción.
Qué valorar antes de elegir el implante
Los defectos óseos pueden aparecer por diferentes motivos: aflojamiento aséptico, osteólisis, desgaste, fracturas periprotésicas o pérdida de hueso durante la extracción de los componentes anteriores.
Su magnitud y localización condicionan la estrategia quirúrgica. Por eso, antes de seleccionar el sistema, conviene valorar:
- Localización y extensión del defecto: femoral, tibial o combinado.
- Calidad ósea: condiciona el soporte y la fijación de los componentes.
- Estabilidad ligamentosa: influye en el grado de constricción necesario.
- Alineación y equilibrio articular: fundamentales para la reconstrucción.
- Integridad de las corticales: relevante para determinar las opciones de soporte.
La evaluación preoperatoria permite anticipar las necesidades del caso, aunque la extensión real de la pérdida ósea puede confirmarse únicamente durante la intervención, una vez retirados los componentes.
Clasificación de los defectos óseos: una referencia para la planificación
La clasificación de Anderson Orthopaedic Research Institute (AORI) es una de las referencias más utilizadas para describir la pérdida ósea femoral y tibial en la artroplastia total de rodilla.
De forma general, distingue tres categorías:
- Tipo I: defectos pequeños, con conservación del hueso metafisario y escasa repercusión sobre la estabilidad.
- Tipo II: pérdida ósea más extensa, con afectación metafisaria. Se subdivide en IIA, cuando afecta a un cóndilo femoral o una meseta tibial, y IIB, cuando afecta a ambos.
- Tipo III: defectos graves que comprometen de forma importante el soporte óseo y pueden afectar a las inserciones ligamentarias.
Esta clasificación orienta la estrategia quirúrgica, pero no determina por sí sola la elección del implante. La anatomía, la estabilidad y los hallazgos intraoperatorios deben formar parte de la decisión del especialista.

ilustración de los grados de defectos oseos AORI
Defectos óseos leves: cuándo valorar una rodilla primaria compleja
Cuando el defecto es limitado y se conserva suficiente hueso para proporcionar un soporte adecuado, podría abordarse mediante una solución de rodilla primaria, siempre que las características del defecto y las indicaciones del sistema lo permitan.
En Surgival disponemos de un set de primarias complejas que contempla opciones para abordar determinadas situaciones que requieren más posibilidades de adaptación que una artroplastia primaria convencional.
La selección debe tener en cuenta la profundidad y localización del defecto, la calidad del hueso remanente y la estabilidad de la articulación. No todos los defectos leves requieren un implante de revisión, pero tampoco debe asumirse que cualquier pérdida ósea puede resolverse con una solución primaria.
El objetivo es preservar el hueso disponible y conseguir una reconstrucción adecuada sin recurrir a un sistema más complejo cuando no resulta necesario.
Defectos moderados: el papel de Genutech CCK
Cuando la pérdida ósea es más extensa, la planificación debe considerar tanto el soporte metafisario como la estabilidad ligamentosa. En estos casos, puede ser necesario disponer de componentes y suplementos que permitan adaptar la reconstrucción a las condiciones anatómicas existentes.
En nuestra gama, Genutech CCK está destinada a situaciones de revisión que requieren un mayor grado de estabilización. El sistema contempla opciones de vástagos rectos y con offset, así como suplementos femorales y tibiales para adaptar la reconstrucción dentro de sus indicaciones.
La elección no depende exclusivamente del tamaño del defecto. También es necesario valorar la competencia de los ligamentos colaterales, la alineación y la posibilidad de conseguir una fijación adecuada.
Por tanto, Genutech CCK puede ser una alternativa para determinados defectos óseos moderados cuando las características del paciente y las necesidades de estabilidad se ajustan a las posibilidades del sistema.
Puedes consultar sus características en nuestra página de Genutech CCK, prótesis de revisión de rodilla.
¿Qué ocurre cuando el defecto óseo es grave?
Cuando la pérdida ósea compromete de forma importante el soporte, la reconstrucción requiere una valoración específica.
En estas situaciones, aumentar el grado de constricción no resuelve por sí solo el problema: es necesario valorar la integridad de las corticales, la afectación metafisaria y el estado de las estructuras ligamentarias.
Según las características del caso, pueden ser necesarias alternativas reconstructivas, aloinjertos u otros sistemas reconstructivos.
Es importante delimitar las posibilidades de cada sistema protésico. Cuando la pérdida ósea supera las posibilidades del implante disponible, el cirujano debe valorar otras alternativas adecuadas a la magnitud del defecto y a las condiciones clínicas del paciente.
Errores que conviene evitar en la planificación
La elección del implante debe responder a una valoración conjunta del defecto y de las necesidades de reconstrucción. Entre los aspectos que requieren especial atención destacan:
- Subestimar la pérdida ósea: el defecto real puede ser mayor de lo previsto antes de retirar los componentes.
- Elegir la constricción de forma aislada: el grado de estabilización debe valorarse junto con la competencia ligamentosa y el resto de las condiciones anatómicas.
- Confundir el soporte óseo con la estabilidad: una solución que responde a una necesidad de estabilización no resuelve necesariamente un defecto grave de soporte.
- Seleccionar suplementos sin valorar el defecto: su adecuación depende de la localización y las características de la pérdida ósea.
- Ignorar las indicaciones del sistema: la solución elegida debe ajustarse a sus posibilidades y limitaciones.
La planificación preoperatoria ayuda a anticipar las necesidades y preparar alternativas. Aun así, debe contemplar la posibilidad de que los hallazgos intraoperatorios obliguen a revisar la estrategia inicial.
Una estrategia adaptada a cada defecto óseo
El abordaje de los defectos óseos en una cirugía de revisión de rodilla requiere combinar una clasificación adecuada, una evaluación de la estabilidad y una valoración realista del hueso disponible.
En Surgival ofrecemos alternativas diferenciadas según las necesidades de reconstrucción: nuestro set de primarias complejas permite abordar determinados defectos leves y situaciones seleccionadas, mientras que Genutech CCK está destinada a revisiones que requieren mayor estabilización y puede contemplar determinados defectos moderados.
Delimitar correctamente estas posibilidades es fundamental para orientar la selección hacia una solución compatible con las características anatómicas del paciente y los objetivos quirúrgicos.
Consulta las características de nuestros sistemas en la gama de prótesis de rodilla de Surgival.
Preguntas frecuentes sobre defectos óseos en cirugía de revisión de rodilla
¿Qué son los defectos óseos en una revisión de rodilla?
Son pérdidas de tejido óseo en el fémur distal o la tibia proximal que pueden dificultar la fijación, el posicionamiento y la estabilidad de los componentes protésicos.
¿Cómo se clasifican los defectos óseos?
La clasificación AORI distingue los tipos I, II y III según la magnitud de la pérdida ósea y el grado de afectación metafisaria.
¿Cuándo puede utilizarse una solución de primaria compleja?
En determinados casos puede utilizarse una solución de rodilla primaria con las opciones previstas para estas situaciones, siempre que se cumplan las indicaciones del sistema.
¿Cuándo puede valorarse Genutech CCK?
Cuando la revisión requiere mayor estabilización y las características del defecto, la anatomía y la situación ligamentosa se ajustan a las posibilidades del sistema.
¿Qué diferencia existe entre una primaria compleja y una CCK?
La primaria compleja permite abordar determinadas situaciones de mayor complejidad y con defectos óseos leves.. La CCK está destinada a situaciones que requieren un mayor grado de constricción.
¿Qué factores condicionan la elección del implante?
La magnitud y localización del defecto, la calidad ósea, la estabilidad ligamentosa, la alineación, la fijación y las indicaciones del sistema.
¿Por qué es importante la planificación preoperatoria?
Permite anticipar las necesidades de reconstrucción y preparar alternativas, aunque la extensión definitiva del defecto debe confirmarse durante la intervención.




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